Las Cosas Que Uno Habla a Los 30 en 2019

Hay cosas que me preocupan, otras cosas que me hacen llorar, a veces de tristeza o de pena, y otras veces de emoción, otras que me hacen reir y sentir alegría, otras que me decepcionan y me indignan, pero hay otras cosas o temas que sencillamente me cansan y aburren.

 

Y son de estas otras cosas que me cansan y aburren de las que vengo a hablar hoy en relación al tema de los 30, o de los veintitantos y su gran proximidad con los famosos y tan populares 30 años.

 

Pregunto

¿Por qué siguen comparándonos con los años 30 de nuestras madres?, pregunto.

¿Por qué siguen comparándonos con los que nacieron una década antes que nosotros?, pregunto. 

¿Por qué sigue habiendo comparaciones y no empatía en la forma de hablar sobre la vida de los demás?, pregunto.

 

Y seguiría preguntando, una y otra vez porque verdaderamente aún no llego a entender la falta de comprensión para con los demás.

 

Vivimos, gracias a muchos que vinieron antes que nosotros y a otros que siguen, en un mundo cada vez más libre y hay veces que brilla por su ausencia, que viene dada en forma de palabras de alguien que desconoce lo que hay más allá de su propio ombligo realidad.

 

La libertad no debería quedarse en uno mismo, sino además proyectarla para con los otros. De nada sirve tampoco haber llegado hasta aquí si después no hacemos ni un ápice de apoyo hacia otras maneras de vivir.

 

Y todo esto para que hablemos un poco (más) sobre los ansiados 30 y sus «definidos roles» cuando estás a punto de cumplirlos o ya los tienes. 

 

Parece…

Parece que cuando llegas a los 30 tienes que estar definido en ciertos roles, sobre todo, el de tener novio/a o estar casado/a. Por supuesto, en la parte laboral es algo que podrías todavía estar en movimiento, porque no te preocupes que aquí lo importante es casarse y tener hijos.

 

Este tema de los 30 es, sin ningún lugar a dudas, otro de los temas más hablados y controvertidos de mi último año. Parece que todos mis amigos nos hemos puesto de acuerdo para que al menos 2 de cada 3 veces salga el tema de los 30 y tu estado actual. Y si no sale, y a tí te importa más bien cero o nada, ya vendrá alguien que te lo saque y te diga, además, lo que deberías hacer cuando tienes 30 años.

 

Así que bueno, hoy en este día entre soleado y lluvioso en Lisboa y con ese olor a tierra mojada que tanto me gusta, me he visto con las ganas de hablar sobre este tema que, como te decía más arriba, me cansa y aburre más cuando lo escucho porque ahora cuando tienes 30 años, uno busca otras cosas que antes ni se planteaban, y si lo hacían, era después de casarse y tener hijos. Pero, a día de hoy, ya no es así. Seamos realistas y que cada uno haga lo que más le plazca.

 

Algunas de las cosas que uno habla a los 30

 

  • No tenemos parejaPreguntas como «¿pero no has conocido a nadie?», «¿y cómo puede ser que una jovencita tan guapa como tú no tenga un chico guapo a su lado?», o la de «no, ella es que aún no tiene novio». Espera, ¿aún?, ¿se presupone el hecho de querer estar en pareja?, ¿en serio?, o incluso «¿qué estás haciendo para que AÚN no tengas novio?». Bueno, no sé quizás nos lo pasamos bien de otras maneras…
  • No queremos casarnos aunque tengamos 30 años (aún o quizás nunca) o tener hijos (aún o quizás nunca) – El hecho de que en el siglo pasado tuvieran que casarse para gozar de ciertas libertades de las que ya gozamos a día de hoy (y sin tener pareja también), no significa que los que vivimos con 30 ahora queramos lo mismo que hacían ellos.
  • Creo que es más sobre autorrealización de lo que hablamos y de un sistema económico que es tremendamente diferente al que existía. Se dice que ellos se conformaban con menos, que las generaciones de ahora somos más exigentes o más egoístas (porque preferimos gastarnos el dinero en viajar, en lugar de formar una familia, por ejemplo) y más viva la vida (porque compramos más muebles de IKEA y el resto del dinero nos lo gastamos en nosotros).
  • Hay mayor libertad – La época en la que vivimos ahora nos da mayor margen de maniobra, y ¡gracias! La globalización, las nuevas tecnologías, el avance en leyes y derechos nos permiten vivir nuestra vida a nuestro libre albedrío. Por ello, el hecho de estar llegando a los 30 nos da igual, y no nos encasillamos (ni siquiera nosotros mismos) en ciertos roles porque «se supone que ya con esta edad deberías estar centrado». Si vamos, centrado que para ellos es estar casado o en pareja y con un trabajo serio

 

Cambio generacional

Seremos más exigentes, pero no más egoístas que las generaciones anteriores y es puramente un cambio generacional.

 

Tenemos mayor información y el mundo de hoy nos permite ser más libres y tomar más decisiones en función de nuestra situación y sobre todo, en función de lo que uno quiere, y no de lo que esperan o debería. Tenemos mayor proyección hacia lo que queremos y podemos conseguir y vivimos la vida sin pensar tanto en los días que nos quedan, sino en aprovechar los días que vamos teniendo. Porque al final nadie sabe cuánto estará por aquí, por el mundo. Mejor hacer lo que uno quiere, que verse sometido a lo que hacían antes porque sencillamente la mentalidad ha cambiado y somos libres de hacer lo que queramos, sin pedir permiso a nadie.

 

Y porque la realidad económica-laboral ha hecho que nos desarrollemos y crezcamos en otra mentalidad; de lucha, de constancia y supervivencia por uno mismo. Y una exigencia que viene dada de los cambios que han ido apareciendo en los últimos años.

 

Lo que siempre nos va a unir

Las resacas a los 30 duran 2 y 3 días, tu metabolismo cambia y ya no puedes atiborrarte a comida basura y no hacer deporte, porque tu cuerpo te lo hará ver. Además, cada vez son más los fines de semana en los que te apetece quedarte en casa, en pijama y ver una peli, aprovechar la tarde y hacer las cosas de la casa, organizar o leer en la cama tranquilamente. 

 

Y creo que lo que siempre nos va a unir es que a los 30 uno tiene una mayor apreciación hacia las cosas y hacia lo que te rodea y cuando quieres, quieres de verdad, mejor y más en serio.

 

Ahora es simplemente un cambio de perspectivas, de prioridades.

 

Por cierto, tengo 29 años, AÚN.

 

Esto ha sido todo por hoy 🙂

 

Un abrazo,

Rocío Eme ~

 

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Envío una recopilación de lo que he estado haciendo,

¿nos vemos dentro? 

Curiosa e inconformista - Abriendo caminos y creando los mios

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