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Llevo días en que mi cabeza no deja de hacerme la misma pregunta. Una pregunta que seguramente haya nacido de la búsqueda constante en la que me he encontrado en las últimas semanas para darle sentido al hecho de tener un blog y escribir lo que escribo y, sobre todo, para seguir haciéndolo.

Comienza un nuevo año y nuevos proyectos están en camino.

Me gusta darle sentido a las cosas, y a lo que hago en mi vida. Creo que todo tiene una razón de ser.

Por supuesto, no iba a dejar de lado esta última faceta mía de escribir y de haber estado escribiendo durante casi un año, una vez por semana (ahora cada miércoles).

Así que, estaba claro, que llegados a un punto, mi cabeza no pararía de hacerse la misma pregunta, una y otra vez, para dar respuesta a eso mismo de encontrar el sentido al hecho de escribir.

Ciertamente no recuerdo bien qué día y por qué exactamente empecé a escribir antes de crear el blog, quiero decir, escribir textos, historias, relatos, reflexiones y algún que otro poema.

Porque lo cierto es que escribir ha sido mi hobby oculto en los últimos años. Más allá de mi ámbito laboral dentro del sector de la comunicación y el Marketing. Y más allá de esos textos comunicativos que eran parte de mi jornada laboral.

Tan solo recuerdo aquel día en que lo hice de verdad. Me senté y dediqué tiempo a sacar lo que llevaba dentro.

Ha llovido un poco desde entonces, porque andaba yo por la Universidad, pero lo que más me fastidia es que ni siquiera lo guardé. Pensaba que sí, pero no hay manera de encontrarlo. No sé que habrá sido de aquel fragmento de mi vida puesto en pantalla. Aunque recuerdo que me gustó y decía algo así como “todos los recuerdos guardados en una mochila”, pero ya está. Y me da rabia.

Aunque no lo haya conservado y no pueda releerlo y seguramente reescribirlo (que lo suelo hacer bastante a menudo), recuerdo ese sentimiento de satisfacción y liberación pura. Una liberación para conmigo. Uno de los mejores momentos en los que me sentí verdaderamente libre.

Así que bueno, podría decir que esto que acabo de decir es una de las razones por las que escribo o por las que empecé a escribir. Después, he estado pensando un poco más sobre ello y de tanto pensar y repensar, he llegado a bastantes razones por las cuales escribo, y por las cuales hice este blog y lo seguiré haciendo; alimentándolo con mis palabras hasta el día en que ya no encuentre razón para escribir o sencillamente me canse de hacerlo.

Escribo, entonces, por muchas razones. Continuaría diciendo que escribo porque uno puede encontrar respuestas sin tan siquiera hacer preguntas.

Además, puedo ensayar y practicar el arte (que así lo creo yo) de la escritura, de la literatura de nuestro propio idioma y seguir aprendiendo de ella. De usar mejor las tildes, las comas, los puntos y los puntos suspensivos, que hace, si cabe, más ricas nuestras formas de expresión con tan solo palabras puestas en una hoja en blanco.

Escribo para dejar constancia, entre papel y boli o entre una página de Word y el sonido del teclado con mis dedos, de lo que he vivido, he visto y he sentido. Por esa absurda satisfacción de plasmarlas en algún lugar y luego guardarlas en la memoria de mi portátil, en la hoja de notas de mi móvil o en alguna que otra hoja de papel.

Dejar testimonio de historias que me han contado es otro gran motivo. O aquellas otras creadas con mi imaginación, que es más bonito compartirlo que dejarlo morir en mi memoria.

Considero las palabras a través de la escritura como la mejor forma de comunicación. Cuando es por escrito se convierte como en una especie de ser inmortal, mientras sigue dando voz a opiniones y dando forma a los pensamientos.

Escribir para comprender la vida.

Escribir por hobby y para darle sentido al tiempo, y a mi tiempo.

Escribir es como dejar volar mis pensamientos y sentimientos, porque también escribo por dolor e injusticias.

A veces también para encontrar sentido al sinsentido.

No sé si escribo bien o mal, si mis escritos son perfectos o imperfectos porque a saber quién tiene la verdad. Así que tan solo escribo porque me gusta.

Escribir también es placer y entretenimiento. Un espacio para la reflexión y el pensamiento.

No todo lo que escribo, lo enseño, pero me enseña. Aprendo en cada frase que escribo y en cada texto que redacto.

Escribo como ejercicio continuo de no dejar de pensar y de usar mi imaginación y creatividad. De usar mi cerebro y de plasmar mis ideas o las de otros a través de historias y relatos. Para que perduren. A veces en forma de diario, a veces para compartirlo con alguien más en el mundo a través de Internet (una de las grandes ventajas de nuestra gran era tecnológica).

Escribo, además, porque es gratis y porque puedo hacerlo cuando me de la gana.

Y al escribir me siento útil con el uso del tiempo. Siento que un día que escribo, es un día aprovechado. Así que bueno, probablemente esté entonces ante la razón más importante por la que escribo: el tiempo. Escribir por el mero hecho de darle sentido a mi tiempo mientras siga viva. Aquí y ahora, al ayer y al mañana.

Rocío Eme~

P.D. 1 – He estado unas semanas sin publicar, aunque trabajando en mi nuevo proyecto, que pronto verás. Sigo además escribiendo, aunque no lo publique 😛

P.D. 2 – ¡Feliz 2020! Todo lo mejor para este nuevo año que empieza.

Envío My 3-Ones cada 2 semanas

y respondo preguntas de aquellos que están, como yo, abriendo sus propios caminos,

¿Te unes a nosotros?



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