Pic – @AMlinero

Resulta que hace poquito he realizado un challenge en mi cuenta de instagram – @fconkiwi – y han salido relatos y cuentos muy bonitos. Todo fruto del azar, de escribir y de seguir pasando estos meses de COVID19…

Sigo escribiendo en mi cuenta, aunque no faltaré a mi cita del próximo miércoles para contarte más.

Estos relatos de abajo responden al #challenge1palabra1historia – Si quieres saber más, ¡te espero allí dentro!


#46 – Arrebol

Se trata de un tipo de esos fuertes y cachas, con bíceps de 49 centímetros, bigote y cabeza rapada. Un tipo que entrenaba 8 horas diarias, que colgaba los guantes al llegar a casa y pasaba las tardes jugando con sus hijas y agarrando a su mujer para bailar bachata. Un tipo que ahora ve la vida entre rejas, con una ventana cuadrada y de barrotes. Ahora ve los días pasar entre gritos de dolor y desesperanza. En cada llanto y lágrima le queda el arrebol de las tardes, pensando en su inocencia y en los ojos de su mujer. 

#47 – Inmarcesible

Parecía que habían pasado años desde aquella tarde en la que se encontraron por primera vez. en realidad, solo habían pasado un par de meses, pero la intensidad con la que habían vivido las últimas semanas les hacía perder la noción del tiempo desmesuradamente. todo empezó hablando por mensajes, a escondidas de los niños. Solo palabras, textos, sin fotos ni audios. Al cabo del tiempo, las decisiones eran tomadas en conjunto, al cabo del tiempo no podían vivir el uno sin el otro. Fijaron una fecha. Ella llevaría una camiseta roja, él una flor roja inmarcesible.

#48 – Sueños

Soñando iba, soñando volvía hacia recónditos encuentros. Insospechados. Fuera de toda moral. Dentro de toda inquietud de quien vive lo que desconoce. De quien conoce lo que sueña. No servía de mucho, pero sus subconsciente le llevaba a esos lugares, a esas historias, a sueños. Sueños de noche en noche. De siesta en siesta. De despertares a gritos. De despertares a sudores. De despertares a corazón abierto. Una y otra vez, uno y otro sueño, se adentraban en su ser; acabando sin saber si se trataba de ficción o realidad. 

#49 – Alma

Lo había escuchado, incluso lo había leído en algún lado, aunque jamás padecido, ni visto aquella especie de lugar. Una especie de encuentro casual; como un montón de burbujas de agua que se juntan tras una fuerte oleada en el mar. Un estado de equilibrio, de estúpidas coincidencias que dan sentido a sinsentidos pasados. Un estado de consciencia aterrador; de un miedo que asusta pero gusta, que sana y que te pone a tiro. Un estado que te encuentra y te coloca ahí, alma con alma. Justo ahí, en ese espacio en el que coexisten las llamadas almas encontradas. 

#50 – Sombrero

Son las 12 de la mañana, acaban de pegarse un buen desayuno. De esos con zumo recién exprimido, pan del día, café y leche recién hervidos. Desayunos sin reloj, sin tiempo al que servir. Un momento de esos tontos, en los que hablar entre legañas, moños altos y alguna que otra arruga en la cara que dibuja los pliegues de las sábanas. Una mañana diferente, que terminó ordenando recuerdos. De historias siempre presentes. De recuerdos rotos, pero vivos. Como aquel sombrero de paja que ahora cuelga sobre su nuevo espacio.


Que me pregunto yo, que quizás quieres seguir leyendo relatos antiguos… Si es así, pincha justo abajo y te llevará a la serie anterior, y a la anterior, y a la anterior del anterior… 🙂

Serie 9

Escribo My 3-Ones (cada 2 viernes)

y respondo preguntas de aquellos que están, como yo, abriendo sus propios caminos,

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