Hace un par de domingos, quedé con una buena amiga a comer. Fue uno de esos domingos de sol, de no hacer nada y de hacer mucho. Ese día fuimos a comer a Cantinho Do Taxi, un restaurante portugués situado en el centro de Lisboa; comida casera y con buena relación calidad- precio. Se come bastante bien.
Esta amiga son de esas con las que podrías pasar horas hablando y te faltarían algunas más para seguir contando historias y recordando momentos. Entre unas cosas y otras, terminamos hablando de los últimos estudios que han ido saliendo en los medios de comunicación sobre las personas inteligentes. Estudios científicos que revelan que las personas inteligentes les cuesta encontrar pareja o aquellos otros que dicen que las personas olvidadizas suelen ser más inteligentes. Teorías que me recuerdan a aquella otra superpopular que dice que si tienes el segundo dedo del pie más largo que el dedo gordo significa inteligencia.
La curiosidad se impuso ante mí y tras esta conversación, me puse a leer sobre el tema.
Con respecto a esta última teoría, los orígenes se remontan a la época griega. Tener el segundo dedo más grande se le llama tener «Dedo de Mortón». Simbolizaba belleza. Exactamente, eso, belleza, y lo asociaban a la realeza de los dioses. Un concepto que sigue presente en el mundo del arte.
¿Sabías que la Estatua de la Libertad tiene el segundo dedo del pie más grande que el gordo?
Tus pies son un reflejo de tu personalidad
Indagando un poco más sobre el tema he llegado a un estudio realizado por Imre Somogyi llamado Reading Toes: Your Feet as Reflections of Your Personality.
Parece ser que la forma de tus dedos dicen mucho sobre tu personalidad, así que yo solo te diría que cuidado si este verano alguien te mira mucho tus pies. Puedes estar siendo objeto de análisis de personalidad en vivo y en directo.
Según su estudio hay cuatro tipos de pies que reflejan las siguientes personalidades:
- Pie griego, aquellos activos y entusiastas
- Pie egipcio, para aquellos más soñadores e idealistas
- Pies cuadrados, por supuesto, para las personas más analíticas
- Pie romano, para los extrovertidos y sociables