Llevo cinco años viviendo fuera de España y la vida como inmigrante me ha hecho reflexionar sobre algunos aspectos. Además, ya está Facebook para ir recordándome los cinco años que llevo fuera de España. Foto tras foto me lo ha ido recordando en esas memorias que se marca. Lo ha hecho mucho en las últimas semanas, así que me ha hecho pensar y recapitular un poco sobre estos últimos años.
Me ha recordado fotos como aquel día en que unos amigos vinieron a casa, hicimos tortilla de patatas y salimos a la terraza a disfrutar del poco sol que veríamos hasta el año siguiente. Era verano, era y es bastante raro ver más de dos o tres semanas el sol por Londres, así que en días soleados salíamos y hacíamos cualquier plan que nos dejara disfrutar del día.
También me ha recordado una foto a la que le tengo especial cariño. Aquella en la que aparezco yo con mi amigo el pescador, el que encontré con el resto de pescadores un día cualquiera al salir a pasear por la ciudad de Galway. Galway fue mi primer destino. En aquella época recuerdo la Guiness, los conciertos en directo en cualquier bar de la ciudad y los bailes irlandeses en los que uno podía acabar sudando la gota gorda. 🙂 Qué grandes recuerdos. Fueron tres meses, pero intensos como ellos solos.
De aquel día con el pescador, recuerdo que todo me gustaba. Llevaba dos semanas en la ciudad irlandesa, por lo que todo era nuevo para mí. Son esos momentos en que estás tan motivado, que quieres conocer cada rincón de la nueva ciudad en la que vives. Más si es en otro país. De todos modos, es una ciudad que te gusta desde el primer día y la gran variedad de ocio que ofrece hace que te guste aún más.
Aquel día, me detuve por unos minutos a hacer unas fotos por el río. Me pareció curioso ver a esos pescadores, bajo aquel cielo gris y la llovizna, y con esos palos de pesca tratando de pescar algo… Aunque después vería que no era algo, no cualquier cosilla, pescó el salmón más grande que yo había visto nunca. Mira abajo.