Un mes antes no paraba de darle la vuelta a la misma idea: hacer el Camino de Santiago sola y terminé por decidirme a hacer el llamado Camino Portugués de la Costa.
Al principio, me puse a leer sobre el Camino de Santiago; una ruta de peregrinación jacobea de hace ya algunos siglos y que en los últimos años ha ido adquiriendo más notoriedad. Ya lo conocía, pero esta vez quería conocer sus rutas y tener algo más de información. Tenía cinco días en los que quería salir de mi rutina y conocer, más allá de Lisboa, la cultura portuguesa y sus locales.
Tenía especial interés en conocer más de cerca su naturaleza y gastronomía y me vino a la cabeza el Camino de Santiago. Y porque me gusta mucho andar. Creo que era el plan perfecto que andaba buscando, salir de esa rutina en la que nos vemos envueltos y porque la idea de pasar esos días de vacaciones yendo y viniendo de la playa no me atraía tanto.